Uno de los santos más venerados es San Charbel. Según los devotos, se trata de una de las figuras católicas más milagrosas. Incluso, se presume que la forma en la que se le piden favores es una de las más eficientes.
¿Cuál es la historia de San Charbel?
Youssef Antoun Makhlouf, mejor conocido como San Charbel, nació en el Líbano el 8 de mayo de 1828 y dedicó su vida a la oración y al retiro en solitario. A los 23 años, se unió al Monasterio de San Marón en Annaya, donde tomó el nombre de un mártir cristiano del siglo II.
Murió en 1898, en la víspera de Navidad, y fue enterrado cerca del monasterio. Sus milagros, tanto en vida como después de su muerte, han logrado reconocimiento mundial y han inspirado la devoción de un gran número de personas, por ello,1925, el papa Pío XI solicitó su beatificación, y en 1977 fue canonizado.
¿Por qué se le ponen listones a San Charbel?
Según la tradición, se le debe dejar un listón a San Charbel para que no se olvide de interceder ante Dios por las necesidades que se tengan. Más allá de los colores, esta práctica es una forma de expresar y vivir la fe, que no debe caer en la superstición.
También se dice que los listones que se le ponen a San Charbel son una muestra de devoción que alimenta las oraciones ofrecidas al santo. Esta tradición surgió en México y posteriormente se extendió a otros países.
¿Cómo se le deben poner los listones a San Charbel?
Para pedirle un milagro a San Charbel, sólo se necesita escribir la petición que se desea realizar en un listón de color y colocarlo sobre la figura del santo. Posteriormente, se recomienda mencionar la oración dedicada a él.
Es importante destacar que se deben dejar dos listones: uno del color necesario, donde se escriba la petición, y otro de color blanco, como una muestra de agradecimiento por su intercesión.
