Comprar un celular usado o de segunda mano puede parecer una opción atractiva debido a su menor costo inicial, pero es importante considerar los riesgos asociados.
¿Cuáles son los riesgos de comprar un celular de segunda mano?
Adquirir un dispositivo usado puede ser una opción económica, pero es fundamental evaluar posibles inconvenientes para evitar una mala inversión.
Uno de los riesgos más comunes es el software desactualizado, ya que algunos teléfonos más antiguos dejan de recibir actualizaciones de seguridad y del sistema operativo, lo que puede afectar su rendimiento y exponerlos a vulnerabilidades.
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Otro problema frecuente es la presencia de malware preinstalado. Expertos en ciberseguridad, como los de ESET, han advertido sobre dispositivos usados que pueden contener software malicioso, ya sea de forma accidental o intencional, poniendo en riesgo la información personal del comprador.
Además, los problemas de batería y hardware son aspectos a considerar. Las baterías tienen un ciclo de vida limitado y, en muchos casos, un celular de segunda mano podría presentar deterioro en su rendimiento.
También es posible que los componentes internos hayan sufrido desgaste o daños que no sean visibles a simple vista.
Un riesgo adicional es la compra de dispositivos bloqueados o robados. Algunos teléfonos usados pueden estar reportados en listas negras de operadoras, lo que impide su funcionamiento normal.
Para evitar esta situación, es clave verificar el estado legal del equipo antes de adquirirlo.
