En un entorno de debilitamiento de los principales indicadores macroeconómicos, la percepción de los directivos empresariales en cuanto a la situación actual y futura de la economía se mantiene en terreno negativo, aseguró el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
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Para el organismo empresarial, que dirige Carlos Hurtado, lo anterior se debe a un ambiente en el que prevalecen elevados niveles de delincuencia, impunidad, débil Estado de derecho y una compleja situación política interna. También se suman las discrepancias en materia de comercio exterior con Estados Unidos y Canadá, lo cual agudiza la cautela de los directivos empresariales.
El CEESP resaltó que en los sectores comercio y de la construcción, dicha cautela es mucho mayor desde principios del año, cuando comenzaron a considerar que no era un buen momento para invertir. En la industria manufacturera, la cautela ha sido más moderada, aunque muestra un constante aumento a pesar del posible beneficio de la relocalización de empresas.
La cautela de los empresarios se refleja también en los datos de la inversión fija bruta, que reportó una disminución mensual de 0.8% en septiembre, con lo que acumuló dos meses consecutivos a la baja.
“El mayor deterioro se observó en la inversión pública, que registró una caída de 14%, acumulando cinco meses seguidos a la baja. Preocupa que esta tendencia se mantenga el próximo año, toda vez que en el Paquete Económico para 2025 ya se considera una caída real de 12.7%”, dijo el CEESP.
En tanto, la inversión privada se contrajo 1.8% anual en septiembre, “comportamiento que sin duda refleja la elevada incertidumbre dado el complejo ambiente económico y político que priva en el país”, concluyó el organismo empresarial.
